Existe el mito de que el niño no va a entender que nos divorciamos o separamos «porque es muy pequeño”. Olvidando que ellos poseen una alta capacidad de adaptación a su entorno. Aunque en el proceso les sea difícil el manejo emocional.

Al preguntarle a un niño cuál cree que es la causa de la separación de los padres, he escuchado frases como estas:

  • “porque me porté mal”.
  • “hago que se griten y peleen”.
  • “porque mi mamá cree que quiero más a mi papá”.
  • “es que ya no me quieren”.
  • Entre otras.

En base a esto, se puede decir que muchos niños se culpan por el divorcio de los padres, la cual no siempre van a manifestar. Esto se debe a que son egocéntricos y por ello consideran que lo bueno y lo malo que ocurre a su alrededor es responsabilidad de ellos.

Entiendo que ningún padre quiere ver a su hijo lidiar con la tristeza, el dolor, la frustración, o cualquier otro sentimiento “negativo”, y mucho menos ser la causa de estos sentimientos.

Pero en la vida hay muchas decisiones que se escapan de nuestro control y debemos aprender a aceptarlas.

El ser humano debe adaptarse a la realidad que posee, aunque ésta sea difícil de manejar a nivel emocional. Los niños no son una excepción.

La dificultad emocional del niño trae consigo cambios conductuales, que en algunos casos son difíciles de manejar.

EJEMPLOS

Pueden retroceder en procesos evolutivos ya alcanzados (control de esfínteres, uso del chupón, etc.), realizar travesuras con mayores consecuencias, encontrarse más irritables y/o agresivos.

También podrían cambiar los patrones de sueño, bajar las notas académicas, mantener un mal comportamiento en el colegio y/o actividades extracurriculares.

Igual que negativas a realizar sus labores, escaparse de casa, cambiar la vestimenta, entre muchas otras.

La intensidad con la que se presenten estas conductas va a depender del manejo emocional del niño. Pero por encima de todo del apoyo emocional que obtenga de los adultos que lo rodean.

Si se observa esta actitud en un adolescente, éste es considerado “egoísta”, sin tomar en cuenta que continúan existiendo en él rasgos de egocentrismo. Por ende, se sigue culpando de lo que le ocurre en su casa.

CONSEJOS ANTES DE LA SEPARACIÓN

Durante el proceso de la toma de decisión los padres NO deben comentar el tema con los hijos. A menos que ellos coloquen el tema.

Probablemente estos sentirán la tensión en la casa y realizarán preguntas. El criterio a utilizar para responder es siempre responder de la forma más concreta y corta posible. Nunca se debe dar más información de la necesaria.

Hablarlo con ellos abiertamente en ese momento sería involucrarlos en una situación sobre la cual no poseen ningún control. Generándoles aún más angustia y malestar del que ya poseen.

Una vez tomada la decisión de la separación, los padres deben pensar la forma de manejar este cambio con los hijos. Considero que existen dos pasos a seguir y que no se deben confundir, no se pueden realizar los dos al mismo tiempo.

1er paso

Consiste en que los padres dejen de lado los inconvenientes que poseen como pareja conyugal y comprendan que su relación como pareja parental se mantiene.

Este paso es muy difícil, debido a que cuando dos personas se separan es porque poseen ideas, metas y percepciones irreconciliables. Se generan sentimientos complicados como rabia, dolor, frustración, ansiedad, entre otros, y todo eso dificulta el que en ese momento puedan ser “amigos”.

Aún así lo más adecuado para los hijos es que los padres lleguen a un acuerdo sobre cómo manejarán el tema frente a ellos y cuáles serán los cambios que ocurrirán.

Es muy importante que ambos padres mantengan un mismo léxico ante ellos y respeten los acuerdos, para generar menos confusión y ansiedad. Este paso no debe ser llevado a cabo frente a los hijos.

2do paso

Consiste en que ambos padres se sienten con el/los hijos para informarles sobre la situación y permitirles que ellos expresen lo que sienten. A veces escucharlos puede ser duro, pero es importante que se sientan tomados en cuenta.

El poder negociar los acuerdos con los hijos dependerá de muchos factores. La edad del hijo, las condiciones reales que vive la familia en ese momento, la apertura de los padres, entre otros.

DETALLES A TOMAR EN CONSIDERACIÓN

Para lograr mantener un trato cordial entre los padres, ayuda el comprender que la relación con los hijos es de sangre por lo que no puede ser rota. Por lo que poseen un lazo permanente con el otro padre, y que solo se mantiene entre ellos un nexo parental, eliminando el conyugal.

Confundir estos dos nexos conlleva complicaciones en el funcionamiento tanto de los padres como de los hijos.  Un ejemplo sería el colocar a los hijos en el rol de “correo” debido a la incapacidad de los padres para comunicarse entre ellos. Otro sería hablar mal del otro padre delante del hijo.

Los niños y adolescentes aprenden a ver el lado positivo de cualquier situación en la que se encuentren. Aunque no estén conscientes de ello y no compense el dolor que la situación genere.

En este caso la principal ganancia es que poseen dos figuras de autoridad que no se comunican diariamente. Por lo que es fácil tergiversar la información para obtener lo que desean. En algunos casos esta “ganancia” se utiliza con mucha rabia, como una especie de castigo para los padres.

Existe un dicho muy sabio que se atribuye al emperador romano Julio Cesar, el cual dice “divide y vencerás» . Los hijos se aprovechan de esa división que ya existe entre los padres.

Un ejemplo es el siguiente. Al no obtener de la madre el permiso para asistir a una fiesta, visita al padre y le miente diciéndole que la madre se lo permitió sabiendo que él no se percatara del engaño. Logrando así lo que desea que es acudir a la fiesta.

CONSEJOS DESPUÉS DE SEPARADOS

Para evitar este tipo de situaciones, es fundamental que se mantenga la comunicación entre los padres. Principalmente en temas importantes, especialmente si coloca en riesgo la integridad física del niño o adolescente.

Los padres nunca deben olvidar que esas conversaciones son por el bienestar de los hijos. Ese recordatorio constante les brindará las fuerzas necesarias para poder respirar y superar la rabia que pueden llegar a sentir en situaciones futuras.

En los casos donde las actitudes de los padres y/o los hijos generen situaciones complicadas, se recomienda asistir a terapia de familia.

En es espacio podrán obtener los recursos emocionales necesarios para poder funcionar dentro del nuevo funcionamiento. Reconstruir juntos la comunicación, el respeto y la empatía necesaria para ello.

Lic. Olga Valderrama

Psicóloga / Psicoterapeuta / Terapeuta de Familia y Parejas / Acompañamiento terapéutico

hola@olgavalderramapsicologo.com

IG: @olgavalderrama.psicologo

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