Normalmente utilizamos estas dos palabras (emoción y sentimiento) como sinónimos, cuando realmente no lo son.

Las emociones como expliqué en mi artículo anterior, «las emociones son alarmas», son reacciones fisiológicas ante uno o varios estímulos. Son respuestas inmediatas de nuestro cuerpo. Que quiere decir eso, son mensajes que envía nuestro cuerpo, provienen de nuestro interior.

Los sentimientos son la interpretación consciente que hacemos sobre una emoción, lo que quiere decir que es subjetiva. Ocurre cuando le colocamos palabras (consciente o inconscientemente) a nuestras emociones, y podemos conocerlas y escuchar el mensaje que nos traen. Al mismo tiempo, la razón puede mediar en este mensaje, y adaptarlo a nuestra realidad. Eso le otorga una nueva dimensión.

Una de las razones que ha ayudado a mantener esta confusión es que se utilizan las mismas palabras para referirse a ambas.

Diferencia en la práctica

No podemos controlar las emociones, pero si los sentimientos.

Las emociones, al ser señales que vienen de tu cuerpo y te indican el camino a seguir, aparecen cuando tiene que enviar un mensaje, y desaparecen cuando consideran que ya éste no hace falta. Ellas deciden!. No hay nada que puedas hacer para prevenir que aparezcan y generen las modificaciones en tu cuerpo que ellas traen.

Pero en el momento en que entra la razón en la ecuación, la cual entra a través de la palabra, se puede modificar la manera de recibir lo que te ocurre y cómo reaccionas ante eso. Eso te brinda la potestad de decidir cómo actuar. A ese «control» es al que me refiero.

Ejemplo

Estás con tu pareja y te das cuenta que él/ella está muy pendiente de su teléfono móvil. Cada vez que suena lo toma con rapidez y cuida de que no puedas ver su pantalla. Sabes que ese no es su comportamiento habitual.

En el ejemplo lo primero que sientes es un pinchazo en el estómago, luego se te calientan las orejas y comienzas a tener ideas fijas alrededor de ese tema. Incluso dejas de prestar atención a la conversación. Solo piensas en: ¿Con quién estará hablando?, ¿Por qué es más importante que tu compañía? ¿Por qué la falta de respeto?.

La emoción es inseguridad, rabia, dolor e impotencia. Y la consecuencia es que te paralizas.

Si ellas actuaran probablemente le gritaras preguntando ¿Qué hace?. o le quitaras el teléfono para revisarlo. Quizá te levantas y te vas, después de gritarle y llorar. Todas son respuestas poco sanas y que no facilitan el comprender la situación y poder negociar.

Para tener una emoción puedes ir al baño, respirar y concentrarte en ella unos minutos. Luego preguntarte ¿Qué es lo que más te duele/molesta/genera inseguridad?. Conversa unos minutos contigo.

Eso te permitirá contextualizar lo que sientes y generar argumentos para conversar con tu pareja. Al regresar a la misa puedes hablar de tus dudas (las cuales son válidas) basado en tus sentimientos y en los argumentos que descubriste. Eso facilitara el poder obtener respuestas sobre lo ocurrido. Bien sea que tu pareja comprende y quiere conversar o que no. Su negativa ya envía un mensaje claro.

Conclusión

Los sentimientos y las emociones NO son sinónimos.

Los sentimientos son los que nos permiten comprender las emociones y el significado de su mensaje.

Al entenderlo, podemos incorporarlo y adaptarlo a nuestra realidad. De esa manera poder responder de una manera sana y acorde a nuestras necesidades.

Lic. Olga Valderrama

Psicólogo clínico / Psicoterapeuta / Terapeuta de Pareja

Teléfono: +34 645572210

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